martes, marzo 18, 2008

En La Frontera





Y me fui, eso me encantó, me invitó mi amigo del alma, con su novia, Tomas No Más, y sin pensarlo dos veces, hice mi maleta y fuimos a parar a La Frontera.
La emoción nos embargó, ver y sentirnos en este mágico y maravilloso momento. Aún cuando nos tocó pasar por la penuria de esperar más de una hora en una cola de automoviles, en la ida hacia la frontera, para que nos dispensaran gasolina, y tres horas en el regreso.
No puedo dejar de resaltar lo descuidado que está el país, parece mentira, pero pasando el Rio... hacia Cucúta se consigue uno con otro mundo, todo limpio, todo organizado, la gente educada.
De este lado del Rio, todo sucio, todo abandonado, y pura escasez! la verdad, aparte que llegué muy feliz por haber asistido, también me entristeció muchísimo ver lo feo que tenemos nuestros pueblos.
Lamento de verdad que mucha gente prefirió quedarse viéndolo por televisión, porque nunca jamás se compara con la experiencia de estar allí!.