sábado, enero 17, 2009

Si yo puedo, tú también

En Caracas no todo es color de rosas, la ciudad está colapsada, no hay urbanismo, la pobre creció sin planificación, “como vamos yendo, vamos viendo” reza el refrán que más se parece a Caracas. Hoy nos fuimos a visitar a la gente de Antímano, llegamos a una comunidad que vive en lo que alguna vez fue la fábrica de pastas Ronco, el dueño murió y los sucesores como que se fueron, eso fue lo que ellos nos dijeron. Llegar a los barrios de Caracas te conmueve, el sentimiento de condolencia rebaja el temor de la inseguridad, uno se encuentra con un futuro en los jóvenes buscando ayuda, moral, sentimental y económica, confieso que me sentí protegida por unos muchachos que nos esperaron arreglados, limpios y educados, nos ofrecieron refrescos y nos acompañaron, nuestra visita prometía una esperanza en sus vidas. Venezuela necesita que cada uno de nosotros participemos en la mejora y educación del país, si yo puedo tu también, hay muchos venezolanos que piden a gritos ayuda para salir de esos espacios que están acabando con la calidad de vida de nosotros, los venezolanos, ellos quieren aprender oficios, quieren educación, si los miras a los ojos puedes darte cuenta de la fuerte suplica pidiendo ayuda. Hoy ví una Caracas que me hizo llorar, una Caracas en la que hay que trabajar. “si yo puedo tu también”.

No hay comentarios.:

Encuentro de Santos

Fundación Bigott organiza un encuentro de Santos  los días 6, 7 y 8 de julio. Fundación Bigott abre sus ...