domingo, agosto 02, 2009

Caracas dá pá todo

Confieso que he hecho el mayor de los esfuerzos por intentar reconciliarme con mi cotidianidad, quizás sea porque de una u otra manera me afecta la radicalización que vivimos, en una ciudad de la que no estamos acostumbrados a esto!, Pero mis principios morales de no dejar a un lado todo aquello que sea una referencia nuestra es más fuerte que la apatía que a veces me quisiera poseer , solo dejo unas fotos de lo que, aunque no lo crean me tropecé en el camino, y es una pequeña muestra que a pesar de todo, Caracas, como el mundo entero dá pá todo!.

Un carro de los años 60´s, cuando apenas le dí el primer dolor a mi madre al querer salir de su inflado vientre, detenido en una acera de la ciudad insospechada, allí está todavía, como esas divas que se operan sin darse cuenta que las conyunturas las delatan. En Venezuela las cabinas teléfonicas son un paradigma, las mujeres solemos decir, por aquello de las estadísticas ,que hay 7 mujeres para un solo hombre, y la analogía es que ellos parecen un teléfono público, si está desocupado es porque no sirve... pura realidad!
En cualquier momento, cuando piensas que todo está gris, hay una generación de relevo, lúdica, divertida, que busca escapes en sus expresiones, que evocan libertad! Este fín de semana, 34 emisoras del circuito CNB fueron apagadas, algunos se fueron a manifestar, otros ... como si nada!, se acabó el fin de semana, y pareciera que todo sigue igual! será verdad? Mientras que unos piensan que la historia se acabó, y es así la vida de cuando somos más que tres, en un lugar de Caracas como en muchos otros, la fiesta no se acabó, siguen sonando las notas, la gente canta y baila... no sé si lloran o ríen, pero todo parece seguir igual. Y aunque existan las grandes cadenas de supermercados, aparecen en cualquier calle de Caracas, el insipido mercado informal, con 9 lechozas, 16 cartones de huevos, dos manos de plátanos, y más ná... y todavía hay quien sueña que esto es un negocio! Y para concluir, solo me queda brindar, con la osadía de usar copas de otros licores en otro lugar!