jueves, abril 22, 2010

El color púrpura de La Plaza Venezuela

En estos días, haciendo una diligencia, como decimos aquí en Venezuela, fui, no sé como, a parar a La Plaza Venezuela, esas cosas siempre me pasan, porque aunque tengo toda mi vida viviendo en Caracas, a la hora de manejar, me siento absolutamente turista, ya que cada rato cambian el flechado, los nombres de las calles, hay desvíos, en fin, aquí nada se mantiene igual. La Plaza Venezuela no se escapa de esos cambios morfológicos, la pobre plaza le ha tocado ser la típica representación de nuestra idiosincrasia llena de desapegos históricos, la he visto de miles de formas, con agua, sin ella, jardines, sin ellos, ahora le ponemos arboles, el próximo alcalde se los quita, ha estado enredada entre calles, autopistas que la disminuyen como propuesta de áreas de esparcimiento más de una vez. En esta oportunidad, me la tropecé iluminada de color rosa-violeta, de verdad que por segundos pensé que los nervios de transitar por allí me habían traicionado, pero me detuve un breve rato, suficiente, para que desde mi carro, pudiese sacar mi mejor arma testimonial, la cámara, la saque muy rápidamente, sintiéndome en un juego de ruleta, ¿porque? se preguntará usted si no vive en Caracas, yo le respondo: !porqué en La Plaza de Venezuela lo pueden matar!, es así mi querido amigo, lo menos cotidiano es que lo pueden atracar, lo montan en el carro, se lo llevan, lo secuestran y si tiene suerte lo devuelven vivo. Indagando por la web, me puse a buscar un tema que me apasiona y es sobre el color y las emociones y he aquí lo que dice de este color: Púrpura: Riqueza, realeza, sofisticación, inteligencia. Definitivamente, mensaje subliminal, para que todo el mundo se lo crea. Nota: si usted es turista, ande con mucho cuidado por este lugar

martes, abril 20, 2010

Belleza Venezolana

La mujer venezolana se ha distinguido en el mundo por su belleza, su clase y su buena manera de vestir, siempre hemos engalanado cualquier salón en el mundo. En estos días, caminando por mi ciudad, ejercicio para observar desde otra perspectiva la realidad circundante, todo de cerca, rodeándote, que no es lo mismo desde un carro con aire y vidrios negros, comencé a retratar nuestra gente, la de verdad verdad, la de a pie, como le dicen ahora. Confieso que me ha encantado porque descubro un mundo, una cultura que muchas veces se nos escurre de la vista, como el agua de las manos. Aquí va una primera foto que realmente me gusta, un contraste absoluto de nuestra multicultural raza, y si algo me conmovió fue la sencillez con la que esta mujer de color negro posó para mí sin ningún rollo, todo lo contrario, hasta divertida la pareció la escena. Esto son los momentos de Caracas, de su gente que me reconcilian con ella, la belleza de la mujer venezolana por dentro y por fuera. !bella negra!, gracias por tu personalidad que desbarata prototipos confeccionados para el gusto del consumidor, el mismo hombre que tu tenías al lado, con quien duermes todos los días, pero no te importa que él sueñe con la modelo!. Total, está es contigo, lo demás es pura ilusión.